Otro beso famoso

La mayor parte de las fotografías que son referencia en la historia de la humanidad son, por desgracia, reflejo de situaciones de gran dramatismo. Son muchas las fotografías conocidas , a buen seguro que no he reflejado todas las que se hicieron con un hueco en la historia, sin embargo con esta última cerraré este pequeño bloque que abrí hace unos días. Y para ello (lo prometido es deuda, Laurita) una foto alegre, una foto de un beso, el beso entre un soldado de la marina estadounidense y una enfermera que reflejó el fin de la Segunda Guerra Mundial. La imagen del fotógrafo Alfred Einsestaedt apareción en aquel momento en la portada de la revista Life. Durante los últimos años se buscó mucho a los protagonistas de esta romántica escena. En la actualidad, se sabe que la enfermera se llama Edith Shain. Con el soldado no hubo tanta suerte, muchos dijeron ser los protagonistas, pero ninguno se pudo confirmar. Edith fue la que acudió a la inauguración de la estatua que inmortalizó el momento, estatua situada en Times Suare, lugar en donde se produjo el famoso beso.
“El muchacho me agarró, y yo cerré los ojos. Después me dejó sola y me marché” ; “Por supuesto que le dejé besarme, porque había estado en la guerra, luchando por todos nosotros, y me sentí feliz de hacerlo”; Sin embrago, se mostró incapaz de recordar al desconocido al que besó sin reparos.
Incluso se atrevió a estimar cuanto se dilató el momento: “duró unos siete segundos”

Oleeeeeeeee!!!!! Esto sí que me gusta más
¡Haz el amor y no la guerra! Gracias Pablito! A partir de ahora si se me acerca un chico y me besa sin más, usaré la excusa de que era soldado y venía de la guerra, que parece funcionar